miércoles, 19 de mayo de 2010

Estudiante de la UDLAP, el primer nanotecnólogo graduado en AL

por Adriana Castillo Flores (e-consulta)



En lugar de patear una pelota como la mayoría de los niños de su edad, Esteban Morales Murillo jugaba con un laboratorio de juguete "Mi Alegría". Le gustaba observar y hasta probar las texturas y colores extraños que se formaban cuando se mezclaban las sustancias que trae el juego. Ahora es el único licenciado en toda Latinoamérica especializado en Nanotecnología e Ingeniería Molecular, lo cual estudió en la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP).

Actualmente, el joven científico ha sido becado para estudiar en la institución creada por el rey de Arabia Saudita, la King Abdullah University of Science and Technology, en la que continuará su preparación con una maestría de dos años que iniciarán desde agosto de este 2010, con todos los estudios pagados.
Cuando empezó sus estudios en la UDLAP, Esteban dejó a su familia y Chihuahua, su estado de origen, para prepararse profesionalmente en una de las más recientemente creadas carreras de la universidad cholulteca, a la cual prefirió por encima de colegios de Estados Unidos.
"Ya hasta se me fue el acento de Chihuahua, pero bueno es una decisión que yo tomé y ahora me voy a ir muchísimo más lejos. Entonces creo cada uno va desarrollando etapas de su vida", cuenta entre risas el inminente científico.
La nanotecnología se aboca a la composición, estructura y propiedades de los materiales de dimensión molecular, así como en el diseño y uso de dispositivos tecnológicos derivados de éstos.

Esteban recuerda que se inclinó por la licenciatura en Nanotecnología e Ingeniería Molecular, porque estudiaría física, química, electrónica, matemáticas y biología, sus materias favoritas. Además influyó su gusto por la investigación en ciencias exactas.El ahínco de sus estudios lo llevó a terminar su carrera en ocho semestres en vez de diez, y también se las arregló para participar en proyectos de investigación en el prestigiado Massachusetts Institute of Technology (MIT), y también en colegios de Nueva York y Texas.
Ahora que aprobó su examen de tesis, el universitario proseguirá con estudios de posgrado con la maestría en Ciencia e Ingeniería de Materiales.
Ha decidido que enfocará su preparación y futura vida laboral en la que califica como una de las necesidades más relevantes no sólo en México, sino en otros países: las fuentes de energía alternativa, así como en encontrar métodos sustentables para la purificación del agua y de aire.

Los logros en estos campos significarán no sólo descubrimientos científicos, sino que tendrán un impacto positivo en ámbitos como el social, político y económico, como la disminución de los costos de un proceso para acelerar la limpieza de hidrocarburos y de agua, explica Esteban con entusiasmo y al mismo tiempo seriedad.
De acuerdo con Miguel Ángel Méndez Rojas y Felipe Córdova Lozano, catedráticos de esa carrera, actualmente un especialista en el rubro llega a tener un sueldo de hasta 37 mil pesos mensuales y con sus investigaciones puede desarrollar la tecnología mexicana para que el país deje de depender de la extranjera.
Aparte de esas ventajas, Esteban reconoce que tiene "un compromiso para regresar a México", por lo que promete con firmeza que su talento volverá al lugar donde nació: "No quiero realizar una investigación que solamente se quede en un laboratorio, sino que pueda dar tener un impacto en la vida de las personas del país".






martes, 18 de mayo de 2010

¡Ponte la camiseta!

Por qué la ciencia y la tecnología de este país lo necesita, ¡ponte la camiseta!



jueves, 13 de mayo de 2010

Carta de garantias IPICYT a estudiantes

Queda claro que los acuerdos (no importa si están firmados) son para romperse.

En Enero 11 de 2010 se firmó una carta en la cual el Dr. Ríos Jara, Dr. Bonilla Marín y Dr. Vidal Borbolla, se comprometían en apoyar a la formación académica de los estudiantes de NyN.

El documento y acuerdos tomados en aquella reunión están siendo desconocidos por completo ahora. No solo se ha PROHIBIDO a los estudiantes dar crédito como director o co-director de tesis a los doctores Humberto y Mauricio Terrones, sino que además SE PROHIBE la incorporación futura de estudiantes al grupo de Nanociencias y Nanotecnología. Esto sin duda, es un abuso de autoridad que va mas alla de la recomendación legal (de los abogados del IPICYT) para no permitir a los doctores Terrones ninguna relación con sus estudiantes y SUS proyectos de investigación.

El documento de acuerdos de Enero 2010 puede ser consultado en: Carta de Garantias (Enero 2010)

La carta de denuncia a estas graves irregularidades por parte de los estudiantes esta AQUÍ (resultado de la reunión con la dirección del IPICYT de Mayo 12, 2010). UPDATE: An english version of that letter is AVAILABLE here.

p.s. ¿Saben sus abogados que esta prohibición violenta algunas garantías individuales elementales y constitucionales? ¿Eso si es legal?

miércoles, 12 de mayo de 2010

El abuso de autoridad e intimidación como origen del conflicto en IPICYT

Como ha sido reconocido incluso por las autoridades del IPICYT, en 2008 ocurrió una denuncia a tres miembros del instituto (Haret Rosu, Roman López y Jose Luis Rodríguez) por supuestas amenazas e intimidación a estudiantes de posgrado, técnicos e investigadores del centro. Dicha denuncia fue turnada a la PGJE de SLP y, de acuerdo a los implicados, no prosperó legalmente (se supone que por falta de pruebas contundentes).
Desde el principio, se negó que tal acción hubiera ocurrido (por parte de los 3 implicados), así como que hubieran ocurrido intimidaciones a estudiantes desde los puestos que entonces ocupaban dos de los investigadores (Coordinador y Jefe de División).

Para formar una opinión personal respecto a si esto ocurrió o no, así como entender la personalidad, lenguaje, tono y dichos que aparecen escritos por anónimos en varios foros respecto al problema del despido de los Doctores Terrones de IPICYT (en donde se hacen amenazas o insultos a colegas, estudiantes y gente que apoya a los doctores Terrones), se comparte UNA GRABACIÓN realizada en 2008 por un ex-estudiante citado a una reunión a solas con el coordinador de división (Roman López Sandoval) y el jefe de división (Haret Rosu). Una transcripción a la misma está disponible AQUI. Este y otros estudiantes fueron citados por haberse atrevido a solicitar una junta para que les aclararan las nuevas políticas de uso de laboratorios y equipo que anunciaron los Dres. Rosu y López Sandoval. El estudiante con quien ocurrió esta conversación ya se graduó, pero otros estudiantes que recibieron amenazas siguen en el IPICYT.

Usted podrá formar su propia opinión respecto al origen real de este conflicto.

jueves, 6 de mayo de 2010

Carta de los Doctores Humberto y Mauricio Terrones en LA JORNADA

El día de hoy ha aparecido una carta de Respuesta a los pronunciamientos de David Rios Jara, director de IPICYT, respecto al despido injusto de los Doctores Humberto y Mauricio Terrones Maldonado.

En esta carta queda muy clara (MUY CLARA) la posición de los doctores Terrones frente al problema y su invitación a la comunidad nacional a decir BASTA! a las irregularidades que ocurren en la ciencia y tecnología nacional.


Para los que deseen leerla, aquí esta la liga:


domingo, 2 de mayo de 2010

Carta en PROCESO denunciando el Despido Injustificado


En la revista PROCESO (un semanario de gran penetración entre lectores mexicanos y extranjeros) se ha publicado el día 2 de Mayo de 2010 una carta (firmada por el abogado de los Dres. Terrones) denunciando el despido injustificado de sus representados.

Además de hacer pública una denuncia por supuestas irregularidades en IPICYT, encabezado por David Rios Jara, hace mención de que tanto Maurico como Humberto Terrones están hoy, trabajando en el extranjero (España y Bélgica, respectivamente). Lo anterior habla muy bien de la protección y fomento a la ciencia nacional, que en estos últimos días ha sido parte del discurso oficial de varios agentes políticos (no académicos) de la administración federal en Ciencia y Tecnología. Para muestra, un -hermoso- botón (NOTA: el contenido de esta reseña de un libro, resulta desestimulante para los científicos en proceso de formación o para aquellos con ganas de hacer ciencia de primer nivel en México. Recomendado mejor irse del país).

Aquí una liga a una copia digital (PDF) del archivo.
Si cuenta con suscripción a PROCESO, puede consultar la carta en esta liga.
"Cuando las sociedades sucumben al miedo al autoritarismo (no a la autoridad), sucumben simultáneamente la libertad y los valores" (Atte: El pequeño grupo de apoyo)

miércoles, 21 de abril de 2010

Otra historia de abuso de autoridad en la ciencia mexicana

Fuera del tema del Conflicto en IPICYT, les comparto la situación penosa que otra colega científica mexicana, formada en el extranjero y que regresó a México para trabajar en un Laboratorio Nacional financiado por CONACYT está viviendo. Esta es otra historia más (de muchas, como dice el sitio) de la ciencia mexicana, que ojala y no se vuelvan un lugar común.

lunes, 19 de abril de 2010

Sobre el seguimiento al Conflicto en IPICYT


Estimados lectores,

Desde Diciembre 2009 a la fecha, este blog ha tratado de mantener un balance entre la información disponible (y dispersa) sobre el denominado Conflicto en IPICYT (cuya acción más visible y fuerte ha sido el despido de los doctores Humberto y Mauricio Terrones Maldonado, investigadores titulares con definitividad adscritos a la División de Materiales Avanzados del instituto y líderes del llamado Grupo de Nanociencias y Nanotecnología).

En Diciembre 26 de 2009 envié un correo a los miembros de la NanoRed, expresando mi preocupación por el aparente despido injustificado de los doctores Terrones en el IPICYT y solicitando su apoyo para intentar revertir esta acción. En Diciembre 28, 2009 recibí una respuesta (no solicitada) al mismo de parte del Dr. Román López Sandoval, donde se me invitó cortesmente a no inmiscuirme en un problema que no me corresponde. La respuesta enviada el 29 de Diciembre de 2009, compartida a él y a los colegas de la Red, fue de que al final de cuentas, cualquier problema de esta índole ocurriendo en un centro público de investigación, afectando a un grupo productivo y con reconocimiento internacional, con el que numerosos investigadores -nacionales y extranjeros- tenemos vínculos de trabajo y personales, no es un problema privado, sino de interés nacional -e internacional, como hemos visto en las misivas y reportajes publicados en distintos medios a la fecha. Nosotros, como comunidad científica, nos interesamos en el quehacer de nuestros colegas, los conozcamos o no, porque la ciencia es una actividad universal y genuinamente humana.

Al día de hoy, he recibido numerosos correos de personas en México y el extranjero que piensan que el tratamiento dado por la administración del Dr. David Rios Jara no fue el apropiado y que pensamos que existen anomalías en este despido y en otros aspectos de la vida administrativa del IPICYT. También he recibido comentarios negativos y neutros sobre este problema. Todos ellos reflejan una realidad innegable: nuestro país carece de una conciencia social y de principios éticos y de comportamiento que hagan del quehacer científico una actividad valorada y respetada, incluso por varios de los mismos actores de la ciencia. Mucho parece que, como en otras áreas, se ha creado un nicho al cuál algunos acuden para implantar redes de poder y de intereses económicos, políticos y comerciales, en menosprecio a quienes nos dedicamos a la ciencia y la tecnología por las razones mas simples: porque queremos entender el mundo que nos rodea, porque nos motiva aportar y trascender hacia las futuras generaciones, porque está en nuestra naturaleza humana el preguntarnos y buscar respuestas.

Precisamente en la búsqueda de respuestas, me he encontrado con numerosos obstáculos. Las instancias oficiales a las que he acudido por éstas (CONACYT, Secretaría de la Función Pública, Gobierno del Estado de SLP), han respondido con ambiguedad, trasladado el problema a otras instancias (en donde son finalmente archivadas), invocado el principio de prescripción por tiempo para no continuar investigando o simplemente pasandose la pelotita unos a otros, como popularmente se dice. La búsqueda de la verdad -a través de la burocracia- es un proceso tortuoso y manipulado.

Sin embargo, no quiero decir que el proceso sea fuente de frustración. Creo mas bien, que fortalece el espíritu -personal y de muchas personas más que pensamos similar- por continuar exigiendo un México -y sus instituciones- libre de abuso de autoridad, justo, sin corrupción, en donde la cultura de denuncia impere y se acabe la impunidad de aquellos que creen que, por el tiempo o por el poder o ambos, son intocables. Así como (dicen algunos) nadie aguanta un "cañonazo de 10 millones de pesos", hasta la impunidad más arraigada no puede soportar a uno o más individuos encarandola de frente y denunciandola. Todo es cuestión de tiempo, por lo que hay que armarse de paciencia. Una cualidad, afortunadamente, que todo científico posee.

Nuevamente invito a la comunidad -científica y no- nacional e internacional a que revise la información existente, inquiera a los actores de ambos lados y se forme una opinión propia. Tal vez algunos piensen que lo que se hizo fue correcto, otros pensarán lo contrario. Tal vez algunos consideren que los medios no fueron los apropiados, otros supondrán que había otras salidas al conflicto. Pero al final no podemos permanecer tibios o neutros ante una situación de esta naturaleza. Sí atenta contra los principios de libertad de pensamiento y expresión, contra el derecho a investigar y cuestionarse el mundo que nos rodea. Contra el derecho fundamental de investigar. Y ese, es o debería ser considerado, un derecho fundamental de todo ser humano.

Dr. Miguel Angel Méndez Rojas, miembro del SNI, Investigador de la Universidad de las Américas Puebla, mmendezrojas@gmail.com

miércoles, 14 de abril de 2010

Carta de Estudiantes de Nanociencias publicada en Nature hoy

El día de hoy se publicó en la revista Nature una carta enviada por estudiantes del grupo de Nanociencias y Nanotecnología del IPICYT, para expresar su preocupación por la continuidad de sus proyectos de investigación y/o estancias de estudio en dicha institución mexicana.

El texto completo es el siguiente:

Students caught up in legal impasse at Mexican institute

Aarón Morelos Gómez1, Eduardo Gracia Espino1 & Juan Carlos García Gallegos11. students of the Nanoscience and Nanotechnology Group, IPICYT, Camino a la Presa San José 2055, Col. Lomas 4a. Secc. SLP, CP78216, MéxicoEmail: estudiantesnyn@gmail.com2. A full list of signatories to this letter is available as supplementary information at http://www.nature.com/nature/journal/v464/n7291/suppinfo/464977b.html

As graduate students from the nanoscience and nanotechnology group of the Institute for Scientific and Technological Research of San Luis Potosí (IPICYT), we wish to update you on events affecting us since the departure of Humberto and Mauricio Terrones (Nature 464, 148–149; 2010).

We have no wish to discredit the authorities of our institute, but we are concerned about the way in which they are handling our situation. It is evident that political and legal problems are interrupting our academic development.

The academic authorities at IPICYT have assured us that we would receive their complete support, so that we could continue with our thesis projects and dissertations. Most of our laboratory requirements have been met, and the authorities have agreed that we could choose our own advisers, whether from inside the institute or outside — including the Terrones professors.

However, the current legal situation means that, if we did choose Humberto or Mauricio Terrones, they would be unable to supervise or examine us on IPICYT premises. And it is not clear whether the IPICYT authorities would actually recognize academic connections between students and the Terrones professors.

In that case, we would need either to remain at the institute and terminate academic relations with the Terrones, or to continue our research and academic studies elsewhere. Neither option, however, would enable us to complete our thesis projects satisfactorily.

Fuente: Nature 464, 977-977 (14 April 2010) doi:10.1038/464977b Correspondence

[ Archivo de PDF de esta carta y de la lista de firmantes.

domingo, 11 de abril de 2010

Una Nueva Revolución

Artículo/entrevista a Mauricio Terrones en CNN-Expansión.com de Julio 2009, como parte de una serie de un reportaje sobre "8 Pilares de la Manufactura" (mexicanos que estan dando pie a una nueva era industrial en México).

Es de destacar la influencia en su vida y pensamiento de su abuelo, hombre recto, honesto y claro, congruente en su vida y palabras.

El texto completo, AQUI.

viernes, 9 de abril de 2010

Hacia un México mejor, libre de corrupción, mediocridad e impunidad

(texto de Mauricio Terrones, publicado en la revista IBERO, Revista de la Universidad Iberoamericana, Año 1, Número 4, Octubre-Noviembre, 2009).


En los tiempos actuales, la educación de la población en los niveles medios y superiores es más común, lo que resulta en el egreso de una cantidad significativa de profesionistas o técnicos que, en principio, pretenden tener un México y un mundo mejores. Por otro lado, la sociedad ha adoptado una filosofía desmedida del consumismo,lo que ha traído graves consecuencias: derroche de los recursos naturales, contaminación de suelos, aire y agua, y, junto con ello, el valor del dinero es cada vez mayor que la satisfacción profesional y el servicio a los demás, o bien más importante que la solución de problemas de alto impacto social.

Entonces, tenemos por un lado, un mundo muy evolucionado tecnológica y administrativamente que, en los últimos sesenta años, ha tenido la capacidad de avanzar de una manera muy significativa. Algunos de los principales desarrollos en las últimas décadas comprenden el descubrimiento de los medicamentos que han salvado un sinnúmero de vidas (entre ellos, los antibióticos, la insulina, diversas vacunas), las computadoras, la Internet, nuevos materiales,
etcétera. Sin embargo, al mismo tiempo que hemos tenido todos estos logros tangibles, existe una decadencia en la formación de personas con bases robustas de valores y de ética profesional.


Estos valores humanos hacen que la población pueda también realizarse a plenitud. El resultado de esta dualidad consumo-tecnología y ética-humanismo, y su divergencia cada vez más pronunciada, nos exigen urgentemente el planteamiento y aplicación de nuevos modelos de educación, a todos los niveles, que ayuden a mitigar esta divergencia y que en el futuro, el ser humano pueda tener un mundo más equilibrado de valores, ética y desarrollos tangibles.

Mi formación profesional ha sido la de un científico pero, gracias a la educación en casa y a la formación jesuita que recibí en mis estudios profesionales, he podido conjuntar el servicio a los demás, la importancia de la ética profesional en la vida diaria, la calidad de mis logros a nivel internacional y la congruencia de mis actos con mis palabras. En el transcurso de mi vida me he percatado que en la sociedad actual los valores y la ética profesional no son importantes en la vida cotidiana, y al parecer lo más importante es lograr superarse a través de un egocentrismo desmedido que busca el bien personal sobre todas las cosas. Esto ha dado como resultado la falta de un compromiso genuino con la sociedad y la ausencia de apoyo en la solución de problemas de alto impacto social a nivel nacional y mundial.

Considero que el problema que arriba menciono tiene raíces y se ha incrementado en las últimas décadas, debido a la copia fiel de los modelos capitalistas en los países en vías de desarrollo. En los países altamente industrializados, los valores, la ética y la importancia de la familia (la célula de la sociedad) parecen no ser una prioridad. Considero que esta decadencia, que tuvo lugar entre los últimos cuarenta o sesenta años, ha producido nuevas generaciones preparadas primordialmente para contribuir al progreso tecnológico-administrativo-mediático, pero no al desarrollo en las áreas humanísticas que son las que contribuyen a tener una conciencia de la sociedad, la familia y su importante papel en la realización del ser humano.

Desafortunadamente, estos dos mundos divergentes, se acentúan más en los países altamente desarrollados, y la carencia de la formación humanista a todos los niveles ocasiona que no se comprenda la importancia del balance de estos mundos para el progreso unificado de una sociedad, que sea más igualitaria, libre de corrupción y libre de mediocridad.

Frente a estas divergencias es muy importante desarrollar nuevos esquemas educativos a todos los niveles (desde preescolar hasta la educación superior y de posgrado), que promuevan la formación de seres humanos comprometidos a mejorar las condiciones socioeconómicas de nuestro país, para que exista mayor equidad, menos ciudadanos en extrema pobreza y una sociedad con valores éticos y morales bien establecidos. Además, la formación de todo ser humano (incluyendo los científicos) debe ser fundamentada y reforzada en el núcleo familiar. Con esta base sólida (familia-instituciones educativas) será posible erradicar la mayoría de los males sociales que nos aquejan.

Estoy convencido de que una correcta educación de las nuevas generaciones va a capitalizar en la creación de la conciencia general de varias problemáticas nacionales y mundiales. Dentro de la familia, considero que la formación ética, de valores y la congruencia de éstas en la vida diaria, son importantísimas para el desarrollo de los individuos en un ambiente de cordialidad y realización a plenitud. También estoy convencido de que el trabajo en equipo y sinérgico es vital y ha demostrado que personas de diferentes países y religiones pueden trabajar conjuntamente y en armonía con el fin de resolver problemas que nos afectan a todos.

Dentro de mi formación profesional en la Universidad Iberoamericana, en la cual siempre se me dio libertad de pensamiento y credo, tuve la oportunidad de ser testigo de la importancia de materias obligatorias de integración con estudiantes de otras disciplinas. En particular, éstas son cinco materias, las cuales pretenden dar a conocer este componente humanista y social del que carecen las demás universidades del país. Sin embargo, creo que este esquema debe ser transferido a otros niveles y debe ser instituido y fortalecido a lo largo de toda la formación de los individuos. Algo que siempre llevo conmigo es el lema de la Universidad Iberoamericana: “La verdad nos hará libres”. Ha sido muy importante a lo largo de mi vida, y yo en innumerables ocasiones la practico, especialmente, en situaciones adversas (en las que no hay que doblegarse).

Recomiendo a los lectores que practiquen y transmitan esta frase tan corta pero que significa mucho.

Hablando siempre con la verdad, y practicando cada día la denuncia, estaremos erradicando eficientemente la corrupción, la mediocridad y la impunidad. Asimismo, la libertad es vital para el desarrollo de los individuos, ya que sin ella, se truncan los ideales y las metas de las personas en general y de los profesionistas en particular. Si no somos veraces, nuestra libertad siempre estará comprometida y la realización personal se extinguirá día con día.

Algunos valores que considero importantes en el desarrollo humano-profesional son: la verdad, la libertad, la ética profesional, el cuestionamiento ante situaciones y la propuesta de posibles soluciones, el servicio a los demás, y la congruencia de nuestros actos con nuestras palabras. Hay que recordar que existen problemas serios en nuestro país y en el mundo, como son: la corrupción, la impunidad, la mediocridad, la inanición, la pobreza extrema, la insalubridad, la inseguridad, el analfabetismo, la falta de identidad o nacionalismo, la superstición excesiva, la falta de compromiso con la sociedad, la pérdida de nuestros valores, nuestras costumbres y raíces, el derroche de los recursos naturales, la contaminación global, y todo ello, en el caso de
México, dentro de un país rico habitado por gente hambrienta.


Utilizando los elementos arriba descritos es necesario diseñar planes educativos que fortalezcan la transmisión de los valores mediante la impartición de materias (o actividades), que promuevan la concientización de las problemáticas mencionadas, utilizando las sinergias (trabajo en equipo) y la multidisciplina y apertura como elementos de progreso. Estos tienen que ser adecuados a cada sociedad, atacando específicamente sus problemáticas.

Estos planes o modelos también tienen que comprender actividades con la familia, con el fin reforzar los valores y la importancia de la ética profesional y el servicio a los demás. Para ello es necesario concientizar a las autoridades correspondientes a nivel federal, estatal y municipal, acerca de la importancia de impulsar esta filosofía unificada, que en un mediano plazo podría tener un impacto positivo en el desarrollo social. Sin embargo, considero que para realizar estos cambios adecuadamente, es necesario contar con verdaderos líderes sociales y no políticos caducos que únicamente buscan la satisfacción personal o la de sus partidos. Los líderes genuinos podrán concientizar a los padres de familia de la urgencia de una educación robusta, reforzando la congruencia, el cuestionamiento, la denuncia y la importancia de que esta filosofía trascienda a otras generaciones. La ventaja de que un líder social comience a activar esta filosofía educativa es mucho más probable que el deseo de que las autoridades finalmente decidan o acuerden llevar a cabo estos cambios. Por lo pronto, no hay que perder más el tiempo, y sugiero que los profesionistas transmitan a sus colegas la importancia de la búsqueda de la verdad, de los valores éticos y de la libertad, para así alcanzar un progreso socioeconómico balanceado que podrá potenciar a México.

lunes, 5 de abril de 2010

Entrevista (Septiembre 2009) a Mauricio Terrones

En el número 3 (Agosto-Septiembre, 2009) de la Revista Ibero (una publicación de la Universidad Iberoamericana - Ciudad de México), se publicó la siguiente entrevista al Dr. Mauricio Terrones. Vale la pena leer sus comentarios respecto a "Un México sin corrupción y mediocridad", la relevancia social de la nanociencia y "Los valores y la búsqueda de la verdad". En particular, el énfasis que hace a la ética profesional, el trabajo arduo y el no dejarse inmutar ante las frustraciones y el fracaso.

El documento completo (en PDF) está aquí.

jueves, 25 de marzo de 2010

Nanoescándalo a la mexicana (Columna de Martin Bonfil en MILENIO)

Nuestro amigo Martín Bonfil (ampliamente conocido divulgador científico), ha publicado una nota en su columna semanal en MILENIO diario, misma que reproduce también en su blog "La Ciencia por Gusto". Además de la nota en sí, vale la pena leer los comentarios (EL CONTADOR LLEVA YA 348 COMENTARIOS, CON DISCUSIONES DE UN LAMENTABLE NIVEL PRINCIPALMENTE DE LA PARTE ATACANTE, EVIDENCIANDO SU FALTA DE ARGUMENTOS Y RAZÓN) a la misma, que son muy interesantes. Da click AQUI para la primera parte de los comentarios y AQUI para la segunda parte.
Gracias Martin.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Structural changes to aid science in developing countries: Carta de Mauricio Terrones a NATURE


Mauricio Terrones Maldonado envió a la revista NATURE la siguiente carta, para aclarar la frase (sacada de contexto en el reportaje de Rex Dalton) sobre que "I wont work in a developing nation again"). Espero que clarifique esta afirmación y muestre el lado real de las intenciones del Dr. Terrones. La liga a la página original de NATURE está aquí. En el gráfico (solo hagan click en este) pueden ver una versión digital del mismo.

Respuesta a investigadores del IPICYT (Javier Flores, LA JORNADA)

Desde que escribí mi artículo Nanociencias y nanofuncionarios sospeché que habría reacciones. El despido de los investigadores Humberto y Mauricio Terrones Maldonado, ha envenenado el ambiente en el IPICYT en un nivel casi insoportable, al grado de que quien se atreva a tocar este caso, inevitablemente sale raspado.

Lo primero que quiero aclarar, es que en mi artículo publicado el 16 de marzo, no hay una crítica a una institución como el IPICYT, mucho menos a sus investigadores. Se trata de algo muy diferente. El IPICYT es una gran institución, pero a muchos nos duele que se trunque ahí el desarrollo de un área promisoria de la investigación en México. Los conflictos en las instituciones científicas no se pueden resolver despidiendo investigadores.

El comunicado firmado por 40 académicos no contradice los argumentos principales de mi texto, se dedica a señalar las cosas que me faltó decir, todas ellas en contra de los hermanos Terrones. Pues bien, en La Jornada, además de mi artículo, se han publicado los argumentos del director del IPICYT que pueden verse en la página de Internet de nuestro diario.

La respuesta a mi artículo, no es en contra mía, es sólo un pretexto para justificar la política de las autoridades del IPICYT, para cesar a dos científicos. Yo reafirmo las conclusiones de mi artículo: Las autoridades del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología dañan el desarrollo de un área del conocimiento, desprestigian a nuestro país y exhiben ante el mundo su incapacidad para resolver racionalmente un conflicto.

Finalmente quiero agradecer a los firmantes del desplegado hacerme ver el error en el que incurrí en mi texto al definir un nanometro. Ciertamente es la mil millonésima parte de un metro, cosa que corregí de inmediato y está publicado (El Correo Ilustrado, 17 de marzo de 2010). Quiere decir que a quienes aludo en el título de mi artículo, son aún más pequeños de lo que imaginaba.

Javier Flores

jflores@jornada.com.mx

La comunidad académica del IPICYT opina sobre el conflicto con los hermanos Terrones

(Cuarenta y dos académicos del IPICYT, (lcc María Teresa Gallegos Cepeda, jefa del departamento de difusión y divulgación del Instituto Potosino de Investigación Científica, AC, mandaron a la sección El Correo Ilustrado del miércoles 24 de Marzo de 2010, el siguiente texto: Discrepan de artículo de Javier Flores
Por considerarlo de interés para sus lectores, miembros de la comunidad académica del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT) queremos manifestar nuestra discrepancia con lo expresado en el artículo Nanociencia y nanofuncionarios, publicado por su prestigiado diario el 16 de marzo. Desafortunadamente, la nota fue elaborada con información sesgada y muy cuestionable.)

La comunidad académica del país ha reconocido siempre la calidad y fidelidad de los artículos sobre ciencia publicados en La Jornada. Sin embargo, el artículo de opinión de Javier Flores titulado “Nanociencias y nanofuncionarios” (16 de Marzo) hace varias aseveraciones que es importante aclarar. Desde la introducción se incurre en una imprecisión: un nanómetro no es la millonésima parte de un metro sino la mil millonésima. Este error es comprensible dado que no es su campo de trabajo y asumimos que fue mal informado por sus fuentes respecto al tema.

Más grave es que también lo hayan mal informado sobre las causas de la rescisión del contrato de los doctores Humberto y Mauricio Terrones Maldonado en el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica, IPICYT, que menciona en su artículo, sin señalar las faltas administrativas sumamente graves en las que incurrieron. Las razones de su despido en diciembre pasado, que la comunidad científica entenderá fácilmente, y que las autoridades del Instituto manejaron con discreción para no afectar aún más a estos investigadores, ahora sabemos que corresponden a ausencias excesivas y sin autorización, a 4 patentes registradas sin dar el crédito ni ceder la propiedad al IPICYT, así como a otras faltas graves de índole administrativa.

Por otra parte, los doctores Terrones No fueron separados de sus cargos académico-administrativos en mayo de 2008 como resultado de represalias; cuerpos colegiados del más alto nivel, integrados por distinguidos miembros de la comunidad científica y externos al IPICyT, que evalúan periódicamente la actividad del instituto, recomendaron desde marzo el cambio de Humberto Terrones de una Jefatura de división del instituto, ya que tenía más de 7 años en el cargo y existía una clara polarización interna en esa división. Este tipo de rotaciones en jefaturas son altamente comunes en instituciones de investigación y ambos conservaron sus puestos como investigadores. Sin embargo, esto provocó en 2008 un ataque internacional al IPICYT que sus lectores recordarán.

Ese ataque internacional dio lugar a un proceso de negociación entre el IPICYT y los doctores Terrones durante 2008 y 2009. Para ello, varias comisiones fueron formadas ex profeso e incluyeron a académicos sugeridos por ellos. Estas comisiones representaron un gran esfuerzo y un elevado costo para la institución e intentaron resolver los problemas planteados por ellos. El proceso llevó, en marzo de 2009, a acuerdos firmados por todas las partes, incluyendo a los propios doctores Terrones, y entre los acuerdos se consideraba la creación de una Unidad del IPICYT que localizara a su grupo de investigación en otra ciudad y No la creación de un centro de investigación para ellos como menciona Javier Flores en su nota. Estos acuerdos fueron desconocidos por los doctores Terrones después de firmarlos y rechazaron una opción muy interesante en Monterrey, que inicialmente habían aceptado, argumentando razones como que el nivel de vida era más caro y que los 1500 metros cuadrados de laboratorios y oficinas que se les ofreció no eran suficientes.

Con la rescisión del contrato de los doctores Terrones en diciembre del 2009, el IPICyT no frenará su desarrollo. Esta institución consta de cinco divisiones de investigación (biología molecular, matemáticas aplicadas, ciencias ambientales, geociencias y materiales avanzados) y el Centro Nacional de Supercómputo, con más de 90 académicos y cerca de 170 estudiantes de posgrado y está logrando consolidarse como uno de los mejores centros de investigación del país y de Latinoamérica. De hecho, 2009 fue un año muy productivo para todas las Divisiones del IPICYT.


(NOTA ADICIONADA: firman esta carta 43 personas, entre técnicos e investigadores, de los 90 académicos, menos del 50% de la planta académica)

Otra información que omite la nota son los antecedentes de estos hermanos. Por ejemplo, en el año 2001, no se renovó el contrato del Dr. Mauricio Terrones en el Instituto de Física de la UNAM, por actitudes que no eran compatibles con la seriedad de la institución. La salida de ambos de la UNAM no disminuyó en lo más mínimo el trabajo y prestigio del IF-UNAM. Cabe mencionar que en esa ocasión contaron también con la intervención a su favor del Prof. Harold Kroto (premio Nobel y director de tesis doctoral de Mauricio Terrones), quién también intervino después de dos evaluaciones negativas a replicas de Mauricio Terrones en su intento por obtener el nivel 3 del SNI y también lo hizo recientemente cuando la Academia de Ciencias no le otorgó el premio en Ciencias Exactas. Por lo que no es extraño que ahora vuelva a intervenir.

Tampoco se dice en la nota de Javier Flores que los doctores Terrones denunciaron penalmente ante la PGR a colegas investigadores del IPICYT, lo que motivó en agosto de 2009 una carta firmada por cerca de 50 académicos del Instituto en contra de ellos y provocó la remoción, por parte de la comunidad académica del Instituto, del Dr. Mauricio Terrones como su representante ante la Comisión Interna de Evaluación del IPICYT. Finalmente, se olvidó destacar la actitud del Dr. Mauricio Terrones al declarar para la revista Nature que: “ya no trabajaré nuevamente en un país en vías de desarrollo”, como el nuestro. Esta expresión de menosprecio a nuestro país es inaceptable y tan cuestionable como cualquiera de las faltas cometidas en la UNAM o el IPICyT, sobre todo considerando los enormes apoyos que ellos han recibido por parte del Gobierno Mexicano y del IPICYT. Baste mencionar los cerca de 8 millones de dólares en equipo científico e instalaciones de primera línea con que contaban en el Instituto.

(NOTA ADICIONADA: la frase "I wont work in a developing nation again"´fue extraída de contexto por el periodista Rex Dalton, y no se aplica a la interpretación literal, ya fue enviada a Nature una nota que aclare esto)

Como puede verse, la rescisión de su contrato es sólo una de las muchas vertientes de los conflictos que han generado.

Atentamente:

División de Materiales Avanzados:
Dr. Haret Codratian Rosu Barbus
Dr. Román López Sandoval
Dr. José LuisRodríguez López
Dr. Horacio Flores Zuñiga
Dr. Miguel Angel Vidal Borbolla
Dr. Vicente Rodríguez González
Dr. Miguel Avalos Borja

División de Ciencias Ambientales:
Dr. Felipe Alatriste Mondragón
Dr. Francisco Javier Cervantes Carrillo
Dr. Elias Razo Flores
Dr. Vladimir Alonso Escobar Barrios
Dra. Sonia Arriaga García
Dra. Berenice Celis García
M.C. Guillermo Vidriales Escobar

División de Geociencias:
Dr. José Alfredo Ramos Leal
Dra. Nadia Valentina Martinez Villegas
Dr. Noel Carbajal Pérez
Dr. Jaime Carrera Hernández
Dr. Julio Pinto Linares
Ing. Victor Julián Martinez Ruiz

Centro Nacional de Supercómputo:
M.C. Cesar Carlos Díaz Torrejón
M.C. Miriam Berenice Torres Cedillo
M.C. Rómulo Gúzman Bocanegra
Ing. Gabriela Melendez Govea
M.C. Alberto Hernández García
Ing. Roberto Hidalgo
Lic. Cythia Lezama Canizales

División de Biología Molecular:
Dra. Irene Beatriz Castaño Navarro
Dr. Luis Antonio Salazar Olivo
Dr. Alejandro de las Peñas Nava
Dr. Carlos Barajas López
Dr. Sergio Casas Flores
Enf. Rosa Espinoza Luna
Dr. Angel Gabriel Alpuche Solis
Dr. Rubén López Revilla
Dra. Lina Raquel Riego Ruíz

División de Matemáticas Aplicadas:
Dr. Juan Gonzalo Barajas Ramirez
Dr. Alejandro Ricardo Femat Flores
M.C. Cresencio Hernández Rosales
M.C. Eric Campos Cantón
Dr. José Luis Ricardo Chávez
Dra. Ilse Cervantes Camacho.


[ NOTA EN LA JORNADA y Nota completa en el blog ACADEMIA-IPICYT ]

domingo, 21 de marzo de 2010

Justifica director del IPICYT el despido de los hermanos Terrones

Por considerarla de interés para nuestros lectores, a continuación reproducimos íntegramente una carta enviada por el doctor David Ríos Jara, director del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT), a la Comisión Evaluadora Externa de ese instituto, en relación con el despido de los doctores Humberto y Mauricio Terrones Maldonado:

“Estimados miembros del Órgano de Gobierno, de la Comisión Evaluadora Externa y amigos del IPICYT
“En atención al interés en favor del IPICYT que todos ustedes han demostrado en las diferentes etapas del proceso institucional relacionado con los Dres. Humberto y Mauricio Terrones Maldonado, me permito informarles que en fecha reciente nos hemos visto lamentablemente en la necesidad de rescindir su contrato de trabajo con el Instituto.
“Es importante aclarar que la decisión hubo de tomarse por los motivos abajo expresados, y dado que los diversos esfuerzos institucionales que se realizaron, en reuniones tanto del Órgano de Gobierno, como del Comité Externo de Evaluación, como de los diferentes grupos de trabajo integrados ex – profeso con la participación de destacados miembros de los órganos colegiados referidos y de la comunidad científica, algunos de éstos externos al IPICYT y propuestos por los Dres. Terrones, no fructificaron pues las recomendaciones aceptadas por ellos y formalizadas en actas suscritas por todos los participantes fueron luego desconocidas por los propios Dres. Terrones.
“Los esfuerzos por encontrar soluciones a los muy diversos planteamientos de los Dres. Terrones, reflejados en las recomendaciones mencionadas, eran soslayados por ellos, en principio por su renuencia a reconocer las estructuras de autoridad que prevalecen en el IPICyT, propias a los Centros Públicos de Investigación, tanto a los sectorizados en el CONACyT como en otras dependencias.
“En este contexto, se han detectado varias irregularidades administrativas y faltas graves de las cuales enumero a continuación algunas de mayor relevancia, mismas que nos colocaron en situación de verdadera imposibilidad de continuar la relación laboral con dichas personas:
“Se detectó recientemente la existencia de cuatro patentes publicadas en 2007 y 2008, en las que el Dr. Mauricio Terrones aparece como coautor, y en dos de las cuales el Dr. Humberto Terrones es también coautor, mismas que en ningún momento fueron reportadas a la institución y en las que no se dio crédito al IPICYT. La propiedad intelectual que por Ley pertenece a nuestro Instituto fue cedida unilateralmente por ellos, en dos de esas patentes, a una compañía mexicana. Las otras dos patentes fueron cedidas a instituciones japonesas.
“Los Doctores Terrones son responsables de una serie de faltas a la normatividad federal e interna de nuestro Instituto, al contratar unilateralmente y por iniciativa propia a compañías externas para realizar trabajos de obra pública y de adecuación de instalaciones que fueron llevados a cabo en laboratorios del Edificio Beta. El pago por estos servicios a las compañías correspondientes fue realizado por la Sociedad Mexicana de Nanociencias y Nanotecnología, de la que ellos son fundadores y mantienen un control total. Lo anterior sin contar con la autorización o el conocimiento por parte de alguna autoridad del IPICYT. Al desarrollarse sin atención a las normas jurídicas aplicables, estos trabajos fueron suspendidos por las autoridades del Instituto tan pronto éstas se percataron de su realización.
“El Dr. Mauricio Terrones se ha ausentado del Instituto por más de 140 días y el Dr. Humberto Terrones por 50 días en el año 2009, sin contar con la autorización de su Jefe de División, ni con el conocimiento y/o autorización de la Dirección General.
“En las tres últimas evaluaciones del programa institucional de estímulos, el Dr. Mauricio Terrones no reportó en el formato de exclusividad, firmado por él, sus actividades profesionales en la Universidad Iberoamericana de la ciudad de México D.F. De haberlo hecho, de acuerdo con los Lineamientos de Estímulos del IPICYT, hubiera podido implicar la pérdida de esos estímulos.
“Cabe mencionar que la Junta Académica del Instituto pidió por escrito el lunes 7 de diciembre pasado una explicación sobre estas irregularidades a los Dres. Terrones. Al respecto, el viernes 11 de diciembre se recibieron comunicados por parte de ellos, dando explicaciones sobre otros aspectos relacionados, pero sin dar respuesta a las faltas que describo anteriormente.
“Por otra parte, es claro que tales irregularidades pueden dar lugar a denuncias ante la Secretaría de la Función Pública, e incluso otras medidas de carácter legal por lo que se refiere a la disposición indebida de propiedad intelectual. La institución hará una evaluación de su pertinencia si el problema es escalado por ellos.
“Considero que estas aclaraciones a los miembros de los órganos colegiados de mayor importancia para nuestro Instituto y a miembros de la comunidad académica que han estado enterados de este proceso, resultan necesarias para proporcionar una visión objetiva y de primera mano del problema. De cualquier forma, si alguno de ustedes tiene interés en ampliar la información, estamos en la mejor disposición de atenderlos.
“Reciban un cordial saludo, mi agradecimiento por su constante apoyo y mis mejores deseos para el 2010.
--
“David Ríos Jara. Director General. Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica, A.C., IPICYT”
Nota de la redacción: El ejemplar de la carta que reproducimos, carece de fecha pero fue enviada a algunos integrantes de la Comisión Evaluadora en diciembre de 2009.

"...no hay víctimas ni victimarios..."

Postura de la AMC sobre el conflicto en el IPICYT

Interrogada sobre el conflicto en el IPICYT que desembocó en el despido de los hermanos Terrones Maldonado, la presidenta de la AMC, Rosaura Ruis, envió a la revista Nature la carta que se reproduce a continuación...

Interrogada sobre el conflicto en el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica que desembocó en el despido de los doctores Humberto y Mauricio Terrones Maldonado, la Presidenta de la Academia Mexicana de Ciencias, Rosaura Ruiz Gutiérrez, envió a Rex Dalton, editorialista de la revista Nature, la carta que se reproduce a continuación:

“Respecto a tu interés por el caso de los doctores Humberto y Mauricio Terrones Maldonado, te envío las siguientes reflexiones:

“1. Constituida hace medio siglo, la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) tiene como objetivos los de promover el diálogo entre la comunidad científica nacional e internacional; orientar al Estado mexicano y a la sociedad civil en los ámbitos de la ciencia y la tecnología, así como su aplicación para la solución de los problemas que atañen al país; buscar el reconocimiento nacional e internacional de los científicos mexicanos, y contribuir a la construcción de una sociedad moderna, equitativa y justa.

“2. Por todo lo anterior, y en virtud del compromiso que nuestra organización ha asumido desde su fundación con la ciencia y con la sociedad mexicana, para la AMC es muy importante que el caso que nos ocupa se solucione. Nuestro país requiere de una comunidad científica que encuentre los caminos para fortalecerse, para resolver sus diferencias mediante el diálogo y para orientar sus esfuerzos en pro del desarrollo y del bienestar de México.

“3. En mi carácter de presidenta de la AMC, y a solicitud del Dr. Humberto Terrones Maldonado, me reuní con él hace unas semanas y escuché sus planteamientos en torno al conflicto que él y su hermano Mauricio tienen con el IPICyT. Atendí su petición con respecto a sus estudiantes, y ambos reconocimos que en la cuestión
laboral no puede intervenir la AMC.

“4. Por otra parte, también escuché la versión del Dr. David Ríos Jara, director del IPICyT, sobre este tema, y las razones que llevaron a que dicho Instituto diera por terminadas sus relaciones laborales con los doctores Terrones Maldonado.

“5. Asimismo, recibí una copia de la carta que el Premio Nobel, Prof. Harold Kroto dirigió al Presidente de México, Felipe Calderón, el año pasado, expresando su punto de vista sobre esta problemática. Dicha misiva causó mucho malestar en la comunidad científica mexicana, pues no funda sus argumentos en un conocimiento suficiente de la normatividad de las instituciones mexicanas. La comunidad científica mexicana está dividida en torno a este conflicto, pero todos coincidimos en que es importante que se apoye el trabajo de todos los investigadores del país, y que al mismo tiempo sean observadas y respetadas las reglas de las instituciones relacionadas con la investigación. Consideramos además que existen los canales adecuados para resolver el diferendo que ha surgido.

“6. Sé que se han realizado diversos esfuerzos para resolver el problema. El Órgano de Gobierno del IPICyT, el Comité Externo de Evaluación (del cual formaron parte miembros de la AMC) y grupos de mediación, formados ex-profeso con representación de ambas partes, han revisado el tema, pero NO han podido llegar a
una solución, pues los acuerdos establecidos en las actas correspondientes, firmadas por todos los participantes, fueron posteriormente desconocidos por los doctores Terrones Maldonado.

“7. Con base en las conversaciones y entrevistas que he sostenido, así como en el análisis de la información con la que cuento, considero que en el conflicto entre los doctores Terrones Maldonado y el IPICyT, cuyo historial es largo y complicado, no hay víctimas ni victimarios.

“8. La Academia Mexicana de Ciencias lamenta profundamente la actual situación de los doctores Terrones, pero es respetuosa de la normatividad de los institutos de investigación. El conflicto laboral, que es el que subrayó el Dr. Humberto Terrones en su charla conmigo, deberá ser resuelto por la Secretaría del Trabajo, que es la instancia competente en estos asuntos.


“Dra. Rosaura Ruiz Gutiérrez (rosaura@unam.mx). Presidenta. Academia Mexicana de Ciencias.”
La carta está fechada el 2 de marzo de 2010.

[
Liga a la carta de respuesta de la Presidenta de la AMC publicada en LA JORNADA ]

martes, 16 de marzo de 2010

Nanociencias y nanofuncionarios


por Javier Flores, LA JORNADA, martes 16 de Marzo, 2010
Todo lo que somos y lo que nos rodea está formado por átomos. Transformar deliberadamente la estructura de la materia a nivel microscópico significa crear cosas desconocidas que nos permiten entender mejor la naturaleza y de las cuales podemos beneficiarnos. Éste es el campo de estudio de las nanociencias y las nanotecnologías. El nombre proviene de la escala en la que se realizan las investigaciones, algo realmente muy pequeño (un nanómetro es la millonésima parte de un metro). Se trata de un territorio novedoso, con implicaciones importantes en las áreas de la salud, la energía y los nuevos materiales, entre otras.

San Luis Potosí se convirtió repentinamente en tierra promisoria para los estudios en este campo. Cuando surgió el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICT) fueron atraídos dos jóvenes investigadores formados en el extranjero con las más altas calificaciones académicas: Humberto y Mauricio Terrones. De inmediato se pusieron a trabajar, logrando en poco tiempo colocar al país en los niveles más destacados en el concierto internacional. Crearon el primer posgrado en México en estas áreas, y sus investigaciones son reconocidas en el mundo.

Pero el ambiente en el que se desarrollan las tareas en el IPICT dista mucho de ser el más propicio para la creación científica. En diciembre de 2009, los hermanos Terrones fueron despedidos, con lo que quedaron truncados diversos proyectos de investigación y se generó gran incertidumbre sobre la suerte de los estudiantes y colaboradores de los dos expertos cesados.
La historia se remonta a varios años atrás, cuando el primer director de ese instituto, José Luis Morán López, fue sustituido y luego inhabilitado por la Secretaría de la Función Pública acusado de nepotismo. En su lugar fue nombrado el doctor David Ríos Jara. Varios investigadores, entre ellos Humberto y Mauricio Terrones, habían denunciado diversas irregularidades. A partir de ese momento el ambiente en el IPICT se tornó irrespirable; los dos especialistas fueron separados primero de los cargos académicos que ocupaban y se convirtieron luego en blanco de acoso laboral –según lo denunciaron– por la nueva administración.

En junio de 2008 un grupo integrado por 60 científicos de diferentes partes del mundo, encabezados por el premio Nobel de Química Harold Kroto, dirigieron una carta al licenciado Felipe Calderón y a Juan Carlos Romero Hicks, director del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). En la misiva expresa su temor de que los ataques a los hermanos Terrones pudieran destruir uno de los centros más promisorios en América Latina en el campo de las ciencias físicas. El tema fue recogido en julio de 2008 por la prestigiada revista Nature, con lo que el conflicto tomó proporciones mundiales. Me detengo en este capítulo del conflicto por la sorpresa que causó en ese entonces la intervención del director del IPICT, David Ríos, quien, lejos de buscar una solución y sanar el ambiente en la institución de la que es responsable, se dedicó a polemizar con la carta de Kroto y declaró a Nature que los Terrones eran muy ambiciosos y que no les gustaba la autoridad. Esta actitud no prometía nada bueno.

A pesar de lo anterior, en dos reuniones realizadas en febrero y marzo del año pasado se llegó por fin a un acuerdo: se crearía una unidad externa para las nanociencias y las nanotecnologías fuera de las instalaciones del IPICT. El director Ríos Jara informó que para ello se contaba con el respaldo del Conacyt. Parecía que todo llegaba a un final, si no feliz, al menos útil para continuar con las tareas científicas. Pero no fue así. Los investigadores fueron despedidos en diciembre y el pasado 6 de enero se impidió la entrada al doctor Mauricio Terrones al instituto. La vigilancia policiaca fue reforzada, sus cubículos fueron sellados y los nombres de los investigadores fueron retirados de sus laboratorios.

El conflicto llegó nuevamente a la revista Nature, la cual le dedicó un editorial el pasado jueves 11 de marzo. Harold Kroto y otros prestigiados científicos publicaron en ese mismo número una nueva carta en la que llaman a la comunidad científica a unir fuerzas para revertir esta situación. Señalan, con razón, que es un ejemplo vergonzoso para la ciencia de las naciones en desarrollo.

En México no podemos darnos el lujo de desperdiciar talento en ningún campo científico y mucho menos en un área de la ciencia de vanguardia. En mi opinión este caso muestra la pequeñez de algunos funcionarios, especialmente en el Conacyt, que dañan el desarrollo de un área del conocimiento, desprestigian a nuestro país y exhiben ante el mundo su incapacidad para resolver racionalmente un conflicto.

jueves, 11 de marzo de 2010

Carta en NATURE de denuncia y apoyo / Nature letter for support

El día de hoy se ha publicado una carta de apoyo firmada por destacados y distinguidos investigadores internacionales (Harold W. Kroto, FSU; Pulikel M. Ajayan, Rice; Anthony K. Cheetham, Cambridge; Mildred S. Dresselhaus, MIT; Morinobu Endo, Shinshu; Alan L. Mackay, Univ of London; Ljubisa R. Radovic, PennState), en la prestigiosa revista NATURE (página 160) (EN ESPAÑOL), denunciando los lamentables hechos que derivaron en el despido injustificado de los doctores Mauricio y Humberto Terrones de sus posiciones como investigadores con definitividad en el IPICYT. La carta enviada a Nature, tiene el apoyo de 75 investigadores internacionales, que sumados al grupo de investigadores, empresarios y estudiantes mexicanos que también apoyan una acción correctiva y una investigación en este tema, hablan de la preocupación nacional e internacional en este tema.
ACTUALIZACIÓN: La versión original de la carta enviada a Nature y editada para ser "política y académicamente correcta" puede ser leída y comparada con la versión editada (con permiso del Dr. Ljubisa Radovic, en cuya página web puede encontrarse la versión original). Notense la profusión de detalles asociados con los orígenes internos y causas académicas del despido de los Doctores Terrones. (en la gráfica, los números 3 a 9 corresponden a los académicos Carlos Barajas-López, Noel Carbajal Pérez, Ricardo Femat-Flores, Rubén López-Revilla, Elias Razo-Flores, Haret Rosu-Barbus, quienes en 2008 enviaron una carta-réplica a NATURE negando los hechos denunciados por Kroto y 70 científicos más en una carta previamente publicada en la misma revista).

Además se publicó una nota extensa sobre el Conflicto (LIGA A LA PÁGINA ORIGINAL EN NATURE: paginas 148 y 149) (LIGA A LA PÁGINA EN ESPAÑOL), comentando los argumentos de la dirección del IPICYT para rescindir los contratos de los dos investigadores, así como los puntos de vista de las empresas, instituciones e investigadores relacionados; se incluyen declaraciones del actual director del IPICYT, Dr. David Rios Jara, respondiendo a los cuestionamientos sobre la causa del despido de los doctores Terrones.

ACTUALIZACIÓN: Las traducciones son de una fuente que prefiere guardar su identidad. Estas notas en la revista NATURE (la revista científica más importante en el mundo) ya se ha replicado en numerosos sitios web alrededor del mundo y numerosas personas han comentado la misma en sus páginas personales y blogs):