jueves, 17 de julio de 2008

Seguimiento a las noticias sobre el nano-conflicto en IPICYT.

Para los que buscan la información sobre el despido reciente de los doctores Terrones del IPICYT por la actual administración del Dr. David Rios Jara, vayan a estas ligas: CONFLICTO IPICYT. Esto es lo ocurrido de Diciembre de 2009 a la fecha.

Lo que encontrará a continuación forma parte del desarrollo histórico, iniciado en 2008.
Gracias.

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Noticias hasta el día de hoy. Saludos.

(La Jornada San Luis)


Miércoles 16 de Julio del 2008

Mauricio y Humberto Terrones Maldonado abusan de su prestigio

Aprovechan investigadores su proyección internacional para poner al IPICYT en "Foco Rojo", señala

Ríos Jara

Una serie de polémicas declaraciones y hechos ocurridos en el ámbito científico, han afectado gravemente la imagen del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológico (IPICYT), por lo que David Ríos Jara, Director General del mismo, acusó a los investigadores Mauricio y Humberto Terrones Maldonado, de aprovechar su proyección internacional y prestigio para poner al Instituto en “foco rojo” sin ningún fundamento.
El premio Nobel de Química, Harold Kroto, junto con sesenta científicos más, enviaron una solicitud hacia el presidente Felipe Calderón para que se investigaran las irregularidades en el IPICYT, principalmente en torno al acoso laboral sufrido por los hermanos Terrones, siendo que Humberto Terrones fue destituido de su cargo como Jefe de la División de Materiales Avanzados en dicha institución. Dicha solicitud se hizo en el contexto de la posible existencia de represalias dado las críticas que los hermanos hicieron al desempeño de José Luis López Morán, quien dirigió el instituto del 2000 al 2005 y que el pasado treinta de abril fue sancionado por la Secretaría de la Función Pública por nepotismo e inhabilitado por diez años para desempeñar cargos públicos.
Ante dicha situación, David Ríos Jara señaló que el relevo de la jefatura de dicha división de investigación, se dio en mayo del año pasado en función de los resultados de la evaluación del comité externo que cada año realiza dicha tarea en el Instituto y otros del Consejo Potosino de Ciencia y Tecnología, el cual como aclaró el director general, se encuentra formado por expertos en las diferentes áreas a evaluar. Así mismo, argumentó que en base a las serie de recomendaciones generadas por dicha evaluación, se llegó a la determinación de remover de su cargo a Humberto Terrones, quien además llevaba más de siete años en la jefatura.
Así mismo, Ríos Jara señaló la grave incidencia que tiene esta situación en la imagen del IPICYT, a lo que refirió que los hermanos Terrones se aprovecharon de su proyección internacional para poner a la institución en “foco rojo”.
“Harold Kroto opina desde afuera”, aseveró el director general, quien además consideró que quienes apoyan este desprestigio, solamente tienen información parcial. Finalmente Ríos Jara recurrió a argumentos como que los hermanos Terrones han tenido problemas en otras instituciones para fundamentar que sus acusaciones son falsas, además de que éstas tienen su origen en la búsqueda de la dirección del IPICYT. “Son gente que tiene ambiciones”, puntualizó.

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Al Dr. Mauricio Terrones, investigador del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica, le han puesto obstáculos para realizar su trabajo /El Universal

Científicos del Instituto Potosino demandan intervención presidencial

EL UNIVERSAL

Miércoles, 16 de Julio de 2008
Distrito Federal.- El Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT) es el escenario de una historia de revanchismo y malos manejos que ya traspasó las fronteras. Incluso un premio Nobel y 60 investigadores más piden al presidente Felipe Calderón que intervenga en un conflicto que muestra lo que sucede tras las bambalinas de la ciencia mexicana.
El IPICYT fue creado en 2000 como parte del Sistema de Centros Públicos del Conacyt. Su sede está en San Luis Potosí, y en él se realizan investigaciones en áreas como biología molecular, biotecnología, geociencias, materiales avanzados, matemáticas aplicadas, ciencias ambientales y nanotecnología.
El 30 de abril pasado el primer director del IPICYT, José Luis Morán López recibió una sanción de la Secretaría de la Función Pública (SFP) por nepotismo. La dependencia tardó poco más tres años en investigar el caso y determinar que el investigador quedaría inhabilitado a ejercer cualquier cargo público durante 10 años.
De 2000 a 2005, el doctor José Luis Moran dirigió el IPICYT. Durante ese tiempo fueron contratados en el instituto sus dos hijos (el maestro en ciencias José Manuel Morán y la arquitecta Cristina Morán), una sobrina (Adriana Arias) y un concuño (el arquitecto Miguel Ángel Arias), de acuerdo con documentos obtenidos a través de la Ley de Acceso a la Información.
Al dejar la dirección del Instituto, Morán López fue el coordinador académico del Centro Nacional de Supercómputo del IPICYT, desde 2006 hasta hace unas semanas.
Personal de comunicación social de la Secretaría de la Función Pública informó que el pasado 8 de julio José Luis Morán presentó una solicitud de revocación de la sanción. La secretaría tiene ahora un plazo de 30 días para determinar si ratifica la sanción.
Además de la investigación en Función Pública, José Luis Morán tiene dos averiguaciones previas ante la PGR, relacionadas con denuncias por nepotismo e irregularidades en obra pública, durante su administración al frente del IPICYT. EL UNIVERSAL buscó a José Luis Morán; pero, en oficinas que aparecen como suyas en el IPICYT, dijeron que está en Austin, Texas.
La ciencia de las revanchas
Las irregularidades en el IPICYT fueron denunciadas desde hace años por diversos científicos, entre ellos los hermanos Humberto y Mauricio Terrones Maldonado. Una de las denuncias que realizaron los investigadores fue el retraso en la instalación de microscopios electrónicos adquiridos por el IPICYT en 2001, para ser utilizados en estudios relacionados con las nanociencias. Los aparatos costaron 1.7 millones de dólares.
Uno de los microscopios se instaló el pasado 30 de junio, el premio Nobel de Química, Harod Kroto, envió una carta al presidente Felipe Calderón, para que se investiguen las irregularidades en IPICYT. La misiva es firmada por 60 científicos.
En la carta también enviada a Conacyt y de la cual EL UNIVERSAL tiene una copia, los investigadores firmantes hacen hincapié en que se atienda el acoso laboral sufrido por el equipo de los hermanos Humberto y Mauricio Terrones Maldonado, especialistas en el área de nanotecnología.
Los investigadores internacionales señalan que el acoso laboral hacia el grupo de los hermanos Terrones “parece tener sus raíces en la reciente historia de liderazgo del IPICYT”. Y menciona el caso de José Luis Morán y del actual director del Instituto, el doctor David Ríos. Los investigadores que firman la misiva consideran que las acciones en contra de los hermanos Terrones es, en apariencia, “un acto de revanchismo”.
Por ello, solicitan al presidente Felipe Calderón integrar un grupo “sin compromiso” de científicos con impecables credenciales, para conocer a detalle lo que sucede en el IPICYT. “Si no se toma una acción rápida, los sucesos reciente en el IPICYT inflingirán un daño tremendo sobre la reputación del IPICYT, del CONACYT, así como sobre la de México”, señalan los científicos firmantes, investigadores de universidades y centros de Brasil, Finlandia, Francia, China, Japón, Estados Unidos, Inglaterra, Bélgica, Alemania, Israel, España, entre otros.
La carta fue retomada por la revista Nature. La publicación incluye una declaración del director del IPICYT, David Ríos, donde señala que los hermanos Terrones “son muy ambiciosos y el único camino para mantenerlos quietos es centrarlos. A ellos no les gusta la autoridad”. EL UNIVERSAL buscó a los hermanos Terrones. Pero, Mauricio Terrones está actualmente en Japón, donde la próxima semana recibirá un premio. Humberto no fue localizado.
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¿Cangrejos o divas?
Miércoles, 16 Julio, 2008

Mi colega Arturo Barba comenta ayer, en estas páginas, el conflicto surgido entre dos destacadísimos investigadores mexicanos (los nanotecnólogos Humberto y Mauricio Terrones) y su centro de trabajo, el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICyT). Opina que se trata de un “ataque a mexicanos exitosos”.

Los hermanos Terrones afirman ser víctimas de hostilidades por parte del director del instituto, David Ríos Jara, por testificar en un juicio por supuesto nepotismo en contra del anterior director, José Luis Morán. Parte de su presupuesto y equipo de investigación, dicen, se ha desviado a otros laboratorios. Y recientemente, ambos fueron removidos de los puestos administrativos que ocupaban en el Departamento de Materiales Avanzados.

Varios especialistas internacionales en nanotecnología, encabezados por el premio Nobel Harold Kroto, han firmado una carta apoyando a los Terrones y solicitando a Felipe Calderón y al Conacyt que resuelvan el conflicto. La nota llegó a las páginas de Nature, una de las principales revistas científicas del mundo.

Pero como siempre, hay otro lado de la historia. Las autoridades del IPICyT responden que el grupo de los Terrones ha sido siempre el que mayor apoyo ha recibido. El cese de sus nombramientos es parte de un proceso natural, sobre todo cuando llega un nuevo director, y tales cambios los deciden comités de evaluación externos conformados por investigadores, empresarios y funcionarios. Para Ríos Jara, “sus quejas son falsas e injustas”.

Es probable que los Terrones hayan recibido un trato injusto. Es probable también que, como afirma Ríos Jara, se trate de personalidades conflictivas. Ya salieron, por problemas similares, del Instituto de Física de la UNAM. Trátese de un caso de cangrejos mexicanos que no dejan salir de la cubeta a sus colegas destacados, o de divas que creen merecer un trato especial, quien sale dañado es el IPICyT, una institución valiosa, y en general la todavía incipiente y escasa ciencia mexicana. Qué lástima.

¡Mira!
Y mientras tanto, el cardenal Norberto Rivera, desde el oscurantismo medieval, declara que el Distrito Federal necesita sacerdotes exorcistas para “luchar contra el maligno”. Lo que faltaba: promover la creencia en espíritus como causa de nuestros problemas. ¿Será “el maligno” culpable de los casos de encubrimiento de sacerdotes pederastas?

mailto:%20mbonfil@servidor.unam.mx

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July 9th, 2008

Scientists rally to Mexican researchers' plea

Abstract:
Scientists from around the world are calling on Mexican leaders to resolve a dispute that is tearing apart a leading South American research institute.

Two nanotechnology researchers at the Institute for Scientific and Technological Research of San Luis Potosí (IPICYT) claim they are being persecuted by the organization's administrators, after they testified in a long-running probe into the former director, José Luis Morán-López, who was ousted for nepotism in April. Morán-López denies impropriety and is appealing.

Both researchers, brothers Humberto and Mauricio Terrones Maldonado, have since lost their administrative posts. Humberto was head of the advanced-materials department, and Mauricio headed the graduate research programme. Their students claim that the current administrators are now transferring lab facilities funded by the Terrones' grants to others.

Source:
nature.com

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hasta el momento....

2 comentarios:

NanoBlogger dijo...

Mi comentario a Martín Bonfil (a quien respeto mucho), por el contenido de su columna:

Hola Martin,
Te escribo en esta ocasión reaccionando a tu columna reciente sobre el conflicto entre los Terrones y el IPICYT. Tengo el gusto de conocer a Mauricio y Humberto desde hace algunos años, y veo en ellos una personalidad no conflictiva, como mencionas en tu opinión, sino mas bien exigente con la calidad y dura contra la mediocridad. Me identifico con su situación (en otro nivel, por supuesto) pues en el 2002 viví un proceso de desgaste en un conflicto con el director del Centro de Investigaciones Químicas en la Universidad de Hidalgo, donde trabajaba, por exigir (junto con otros colegas) la instauración de criterios de calidad y excelencia en la investigación y la docencia, la instauración de un ciclo de seminarios y de elevar los niveles de calidad del posgrado en Química. El clima laboral y la oposición del entonces director (ya removido, años despúes, por demostrarse que no había cumplido con su trabajo) me llevó a renunciar y el director, aprovechando la situación, me despojó de mis equipos, materiales y reactivos de mi proyecto de investigación.
Lo que a Mauricio y Humberto les ocurre, lo percibo yo sí como un ajuste de cuentas o un "hasta aquí" de la autoridad. De ese que ya no debería ocurrir en México. En donde el actual director del IPICYT, un excelente investigador que viene de haber levantado y construido el CIMAV en Chihuahua, está mostrando inflexibilidad y demasiado apego a "procesos institucionales" mas que a la lógica de una comunidad académica y de investigación. La renovación periódica de puestos administrativos no es necesariamente una forma de mantener calidad y proyectos en centros de investigación. Hace algunos años, visitando a Mauricio y Humberto en IPICYT, pude constantar que entre las personas que laboran como investigadores en la División de Materiales Avanzados, algunos no tenían una buena relación con los Terrones y buscaban, desde entonces, de minar su liderazgo académico en la división. No creo que sea coincidencia que las mismas personas que los atacaban entonces (una discusión de la que fui testigo presencial), fueran aquellas que no habían traído recursos para equipamiento o apoyo a proyectos de investigación, y que de cierta manera quedaban evidenciados por el éxito de los Terrones en este sentido. Las envidias (como en el caso de la cubeta de cangrejos) es lo que le da en la torre a esta incipiente ciencia nacional (siempre incipiente, siempre queriendo reiniciar).
Si algo puede criticarse de Mauricio y Humberto, es su exigencia por hacer cosas bien y de trascendencia. En mi opinión personal, ambos son destacados científicos mexicanos, no con actitud de divas, sino de científicos primermundistas en un país que no deja de pensar como tercer sub-mundo, en las acciones de algunos administradores de la ciencia. Tacharlos de divas, sería como emplear el mismo apelativo en personajes como Harold Kroto, el fallecido Richard Smalley (a quien tuve el gusto de conocer en Texas, y que con una personalidad muy parecida a la de los Terrones, pudo enfrentar en sesiones con el Congreso de los Estados Unidos a senadores y representantes para impulsar la Iniciativa Nacional de Nanotecnología, a pesar de los ataques y opiniones mediocres de muchos legisladores) y muchos mas.

Una disculpa, pero esta vez no coincido con la parte de nombralos divas. Creo que ahí lo mejor sería conocerlos en persona y formar una opinión mas cercana de ellos.

Un abrazo.
Miguel.

balam dijo...

Interesante el comentario de Martin Bonfil. Considero que es uno de los comentarios menos sesgados porque presenta las argumentaciones esgrimidas por ambas partes. Desgraciadamente tiene razon, quien pierde es el IPICYT.