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domingo, 5 de mayo de 2013

¿Cómo funciona una celda solar?

Siguiendo la moda de la energía sustentable, una de las más recientes y novedosas creaciones de la nanotecnología son las celdas solares sensibilizadas con tintes. A ventaja de las celdas hechas con oxido de silicio mono y policristalino, estas ofrecen la posibilidad de economizar la fabricación de dichos dispositivos además de lograr rendimientos de hasta el 11% de conversión de energía.

Para la fabricación de estos dispositivos se usa un sustrato conductor y transparente, el cual puede ser una fina capa de algún metal, sobre el cual se deposita una capa fina y porosa de un oxido semiconductor en forma nanocristlina o nanoparticulada, por lo regular dióxido de titanio o de zinc. Este será nuestro electrodo de trabajo.

Posteriormente se deposita un tinte, y aquí es donde viene la parte divertida y ecológica  pues dichos tintes pueden extraerse de frutos, flores o raíces, tales como moras, jamaica, zanahoria  etc. o bien si hay presupuesto se pueden comprar compuestos diseñados para este fin, tales cómo los tintes basados en rutenio.

A continuación en un sustrato similar al primero, se hace un deposito ya sea de paladio o de grafito, el cual se colocará contra la tintura, esta segunda placa será nuestro contraelectrodo. Se fijan ambas placas y se añade un electrolito entre ellas el cual debe ser un par oxido reductor. Comúnmente se usa yodo-triyoduro para este fin.

Lo que sigue es exponer la celda a la luz. Esta debe incidir sobre el electrodo de trabajo, de esta manera los fotones son absorbidos por el tinte, esto genera que el electrón del orbital más externo (HOMO) salte a un estado de mayor energía (LUMO), lo cual le permite entrar en la banda de conducción del semiconductor, de esta manera el tinte queda en un estado oxidado. Al cerrar el circuito este electrón se mueve hacia el contraelectrodo, lo cual causará la reducción del electrolito. Finalmente el electrolito regenera el tinte regresando el electrón al HOMO.

De esta manera, mediante un ciclo REDOX se produce un voltaje de una manera economica. 

Entre los aspectos importantes a tomar en cuneta es que el LUMO del tinte sea de mayor energía que la banda de conducción que el semiconductor con la finalidad de que el electrón salte fácilmente en ella, así como que el estado reducido del electrolito sea de mayor energía que el HOMO para que el tinte se regenere sin ningun problema. 

Otra de las consideraciones es que el tinte tenga varios picos de absorción a lo largo del espectro electromagnetico, es decir, que el salto de el electrón se de tanto con luz infrarroja, visible (en cualquier color) o ultravioleta. Esto con la finalidad de aprovechar al máximo la radiación solar.

Listo, ahora puedes hacer tu propia celda solar, a menos que te comas las zarzamoras antes de extraerles el tinte.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Baterías hechas de algas: Tan delgadas como un papel

Estas baterías no metálicas demuestran una alza dramática en la capacidad para mantener una carga.

Desde hace mucho tiempo se desea crear baterías no metales y amigables con el medio ambiente. También se desea que estas sean muy delgadas, ligeras y flexibles. Los polímeros conductores parecían ser los materiales más prometedores al respecto, sin embargo estos no habían sido muy funcionales como baterías porque su capacidad para sostener una carga se degrada con su uso.

Según el artículo de Charles Q. Choi, la clave para desarrollar esta batería fue el alga verde conocida como Clarophora. La celulosa de estas algas tiene un área superficial muy grande, 100 veces la de la celulosa que encontramos en el papel. Esto permitió que los investigadores aumentaran dramáticamente la cantidad de polímero conductor disponible para usarse en este nuevo dispositivo, logrando que cargue, sostenga y descargue la electricidad de una mejor forma.

La nanotecnóloga Maria Stromme, de la Universidad Uppsala en Suecia, dijo: "esto crea nuevas posibilidades para la producción a gran escala de sistemas de almacenamiento de energía que sean económicos, ligeros y amigables con el ambiente... Son muy fáciles de hacer". Las baterías consisten en capas de polímeros conductores extremadamente delgadas (aproximadamente de 40 a 50 nanómetros) con una cobertura de fibras de celulosa de algas de sólo 20 a 30 nm de ancho que fueron recuperadas como hojas de papel.

Estas baterías podrían sostener de 50 a 200% más carga que las baterías normales de polímeros conductores y, según los investigadores, después de ser optimizadas podrían llegar a competir con las baterías de litio. Las baterías de alga se cargan más rápido que las baterías normales recargables; mientras las baterías normales tardan una hora en cargarse, las baterías de algas se cargan completamente entre 11 segundos y 8 minutos.

Según Stomme, los investigadores no buscan remplazar las baterías de litio, sino encontrar nuevas aplicaciones en donde las baterías no se usan hoy en día. Por ejemplo, imaginemos baterías en un papel tapiz para que se carguen los sensores en tu hogar, o poner estas baterías en la ropa para alimentar de energía a los sensores que analicen el sudor del cuerpo para saber si algo anda mal.

Fuente: MSNBC News: Technology & Science (Future of Energy).