jueves, 29 de noviembre de 2007

Fotosíntesis Artificial. Un nuevo enfoque con una nueva tecnología.


La utilización por parte de las plantas, de la luz para producir energía y materia viva, mediante la fotosíntesis, es la base de la vida actual de la tierra.

Aparte de este hecho, que agradecemos los seres vivos, la fotosíntesis tiene dos facetas que son de crucial importancia desde el punto de vista de producción energética y de control del Co2 en la atmósfera, y que, básicamente, consiste en utilizar la luz solar para absorber el dióxido de carbono, producir oxígeno y fabricar hidratos de carbono.

Es decir, eliminan el que, según la mayoría de los científicos, es el causante del calentamiento de la atmósfera, produce el gas que respiramos y producen azúcares y materia orgánica.

La importancia de la fijación del Co2 por la fotosíntesis es inmensa. Sin ella la vida conocida en la Tierra no existiría. Pero ahora, gracias al trabajo de un grupo de Ingenieros de la Universidad japonesa de Kyoto se ha conseguido desarrollar un nuevo material construido a base de nanopartículas muy puras de dióxido de manganeso, mediante el cual, es posible reproducir artificialmente la fotosíntesis natural a muy bajo costo.

Estas nanopartículas, de varios nanómetros, convierten al nuevo material en más reactivo y eficaz para imitar el fenómeno natural de la fotosíntesis. Teóricamente, podría reducir 300 veces más que las plantas el dióxido de carbono presente en la atmósfera.

Las posibilidades son inmensas. Se podría reducir la emisión de CO2 en origen, (vehículos e industria), al mismo tiempo que sería más barato y rápido “plantar bosques artificiales” que los naturales, por ejemplo en terrazas y fachadas de viviendas, así como sintetizar los azúcares y el etanol a bajo coste para sustituir a los combustibles derivados del petróleo.

Las posibilidades son, no ya sólo interesantísimas, si no que pueden ser cruciales para nuestro futuro.

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